Sacerdote rompe el secreto de confesión: Excomunión

Un sacerdote en Australia se excomulgó a sí mismo [Latae Sententiae], mientras rompía el secreto de confesión. El hecho habría preocupado también en el Vaticano. La última palabra está ahora en manos del papa.

 

Por Katholisch. 13 de febrero de 2018.

Iglesia. Bonn.

 

El Vaticano ha constatado la excomunión de un sacerdote en Australia a causa de una violación del secreto de confesión. El anuncio del castigo fue el resultado de más de un año de investigación, como informaron el fin de semana pasado los medios de comunicación australianos. Por lo que respecta al autor del hecho Ezinwanne Igbo es originario de Nigeria, según datos trabajó anteriormente como sacerdote en la parroquia de Stella Maris en Maroochydore, en la costa este de Australia.

De acuerdo con un “anuncio importante” realizado la semana pasada por la archidiócesis competente de Brisbane, varias quejas sobre Igbo fueron presentadas ante la archidiócesis en 2016. “En una de estas quejas, fue acusado de cometer una ofensa canónica que resultaría en la excomunión automática”, dijo el arzobispado. El Vaticano encargó luego una investigación que confirmó las acusaciones. Según los informes de los medios de comunicación, el presunto delito fue una violación del secreto de confesión; la información de la archidiócesis no reveló esta información.

 

Solamente el papa puede indultar el castigo

 

“Un confesor que viola directamente el secreto de la confesión incurre en la excomunión, reservada a la Sede Apostólica, como castigo de facto“, dice en la ley de la Iglesia (c.1388 CIC). El término “castigo de facto” significa que esto no se impone, sino que se produce automáticamente con el acto y solo lo determina la autoridad de la Iglesia competente. “La excomunión permanece vigente hasta que Ezinwanne pida una remisión del castigo y sea otorgada por el papa, que es el único capaz de hacerlo”, explicó el arzobispado. Como excomulgado a Ezinwanne no se le permite administrar los sacramentos ni recibirlos. Se aplican excepciones en peligro de muerte propia o ajena. Además, los excomulgados no pueden ejercer ningún empleo eclesiástico.

El secreto de confesión rige según la ley eclesiástica como “inviolable”. Los confesores por lo tanto tienen estrictamente prohibido traicionar el contenido de la confesión, así como la propia confesión a terceros (cf. 983 CIC). Además, está prohibido aprovechar el conocimiento de la confesión en otra parte. Esto incluye la notificación o prevención de delitos confesos (c 984 CIC). El verano pasado, la Comisión de Abuso Estatal de Australia, en su informe final, pidió a la Iglesia que reduzca esta prohibición. En consecuencia, no debería aplicarse a casos de abuso sexual de niños. La conferencia de obispos había rechazado las regulaciones legales correspondientes. La evidencia de una conexión del caso Ezinwanne con el crimen confesado no existe.

 

[Traducción de Elke Woelfin. Dominus Est. Artículo original]

*permitida su reproducción mencionando a DominusEstBlog.wordpress.com

 

 

 

 

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